Castillo Stirling Escocia

Día 7 de ruta por Escocia: Stirling y el Palacio de Linlithgow

Stirling es un lugar clave en la historia de la independencia de Escocia. En ella se libraron las batallas épicas capitaneadas por William Wallace y Robert The Bruce en las que derrotaron a los ingleses y consiguieron su libertad.

Coronada por su solemne e interesantísimo castillo, Stirling tiene mucho que ofrecerte. El casco antiguo medieval con calles empedradas, el imponente Monumento a William Wallace, las ruinas de la Abadía de Cambuskenneth o el magnífico cementerio anejo a la Capilla de Holy Rude, son lugares que merece mucho la pena visitar. No cometas el mismo error que nosotros y dedícale a esta ciudad un día completo.

En este artículo, te hablo también de la visita al Palacio de Linlithgow, que hicimos por la tarde. Aunque creo que fue un error unir estas dos visitas en un mismo día, ya que como dice el refrán, quien mucho abarca, poco aprieta, sí te recomiendo su visita. Es un palacio en ruinas, con mucho encanto, que quizá te suene si has visto la serie de Outlander, ya que es la prisión donde Jamie está encerrado en la primera temporada.

Como siempre, te dejo al final del artículo un mapa con los puntos de interés y la ruta en coche que hicimos.

Castillo de Stirling

Stirling es una ciudad muy importante, debido a su localización estratégica entre las tierras altas y las tierras bajas, su castillo, ubicado en lo alto de un promontorio, ofrece una magnífica visión del cruce de río Forth. Esto hizo que el control de esta fortaleza fuera clave para el dominio de Escocia. Aquí tuvieron lugar los hechos más importantes en las guerras de independencia, siendo un icono de la libertad e independencia del pueblo escocés.

Es, además, uno de los castillos más bonitos de Escocia. Te decía en el post anterior, que el castillo que más me había gustado de Escocia era el Castillo de Dunnotar, pero es que son castillos totalmente distintos. El castillo de Dunnotar tiene su encanto en las ruinas y en lo salvaje del lugar donde se encuentra. Sin embargo, el Castillo de Stirling es señorial y majestuoso, con un palacio precioso y unos interiores perfectamente restaurados. Para mi gusto es mucho más bonito que el de Edimburgo.

Exterior Palacio Stirling
Exterior del Palacio de Stirling

Si quieres saber más sobre él, puedes leer la Guía completa del Castillo de Stirling, en la que te cuento su historia, qué ver, cómo llegar, sus horarios o dónde adquirir las entradas.

Holy Rude y Cementerio Old Town

Al salir del castillo, hay a la derecha unas escaleras que conducen al cementerio de la ciudad vieja.

Es un cementerio precioso a los pies del castillo con unas vistas espectaculares de este. Hay monumentos funerarios muy bonitos y curiosos, como una pirámide masónica.

Cementerio Old Town Stirling
Vistas del castillo y del cementerio

Otro de sus encantos es la iglesia que se encuentra al final de éste, la Holy Rude, en la que fue coronado Jacobo VI, hijo de María Estuardo.

Holy Rude
Cementerio Old Town y Holy Rude

Nosotros, tras ver el cementerio, nos fuimos a comer y no pudimos ver nada más de la ciudad, pero nos quedamos con muchas ganas. Creo que hubiera sido un acierto haber dedicado el resto del día a ver Stirling, en lugar de ir a ver en el mismo día el Palacio de Linlithgow.

Voy a recomendarte dos planes, que no hicimos, pero que creo que, por lo que he leído, pueden ser muy interesantes: pasear por la Old Town y acercarse a ver las ruinas de la Abadía de Cambuskenneth.

Cerca del castillo, intentamos comer en el Porticullis, que lo he visto muchas veces recomendado, pero sin reserva fue imposible. Cómo teníamos que coger el coche igualmente después, nos fuimos a comer a un italiano en un barrio bastante alejado, La Cucina, que tenía un menú de fin de semana y estaba todo muy rico. Comimos los cuatro por 72 libras.

Monumento a William Wallace

El Monumento a William Wallace es una torre de 67 metros de altura, visible desde toda la ciudad. Realizada en 1869, en estilo gótico victoriano, fue financiada con una campaña de recaudación patriótica para exaltar al héroe nacional.

Monumento a William Wallace

Está situada en la Colina de Abbey Craig, justo en el lugar desde el que William Wallace y Andrew de Morey tuvieron una estupenda panorámica, durante la Batalla del Puente de Stirling, para divisar a los ingleses en cuanto se aproximaron, y planificar su ataque, derrotándolos pese a su inferioridad numérica. Esta batalla ocurrió en el puente de Stirling, situado unos 2 kilómetros más abajo.

Cómo llegar al Monumento de William Wallace

Para acceder al monumento primero hay que dirigirse al centro de visitantes, situado en la base de la colina. Allí, podrás comprar tus entradas para acceder al interior del monumento, si no lo has hecho online (en información práctica te pongo el enlace de su web). El acceso a la colina, que te permite admirar el exterior del monumento, es libre y gratuito. El centro de visitantes tiene también una cafetería con snacks.

A este centro de visitantes puedes llegar a pie desde el centro (3,5 km), en autobuses que salen del centro de Stirling o en coche, pudiendo aparcar justo en el centro de visitantes.

Desde aquí, parte un sendero por un bosque muy agradable, que sube hasta la cima de la colina. Es bonito, ya que tiene varias esculturas talladas en madera sobre la historia de Stirling, pero tendrás que subir 15-20 minutos por una pendiente bastante pronunciada. Pero que no cunda el pánico, porque justo en frente del centro de visitantes hay una parada de bus. Cada 15 minutos sube un autobús que te lleva en 4 minutos hasta el monumento, de forma totalmente gratuita, aunque no hayas comprado entrada. Por lo que mi recomendación, que es lo que hicimos nosotros, es subir en bus y bajar por el sendero andando, lo cual no nos tomó más de 10 minutos.

Qué ver en el Monumento a William Wallace

El exterior de la torre es, para mi gusto, muy bonita, y solo por esos decidimos acercarnos hasta ella, pese a que por la información que leí en su página oficial, no me pareció que mereciera mucho la pena, ni el precio ni el esfuerzo de subir 246 escalones.

Hay tres plantas durante el ascenso a la torre, en cada una de las cuales hay una exposición: una dedicada a la vida de William Wallace, otra dedicada a los héroes escoceses y otra sobre la Batalla del Puente de Stirling. En la primera, encontrarás la supuesta espada de Wallace, que tiene una longitud de 1,68 m y pesa 3 kg. La corona de la torre parece realmente bonita y desde allí, debe de haber unas vistas impresionantes no solo a Stirling, sino a las montañas cercanas.

Información práctica del Monumento a William Wallace

🕒Horarios: todos los días.
10:00-16:00 (noviembre – febrero); 10:00-17:00 (marzo); 9:30-17:00 (abril-junio y septiembre y octubre); 9:30-18:00 (julio y agosto).

💰Precio: 11,30 £. Compra las entradas en su página.

🅿️ Parking: gratuito, al lado de la cafetería.

Palacio de Linlithgow

Este palacio, que fue durante dos siglos una de las residencias reales favoritas de los Estuardo, ha visto nacer alguno de los reyes más ilustres de Escocia, como María Estuardo, conocida como reina de los escoceses, o su padre Jacobo V.

No es de extrañar que las reinas eligieran este sitio para criar a sus hijos. El sitio debió de ser espectacular y se encuentra a orillas de un apacible lago.

Breve historia del Palacio de Linlithgow

En este lugar, hubo una residencia real, al menos desde el reinado de David, I en el siglo XII. Posteriormente, tras la invasión inglesa, fue tomado por Eduardo I, que lo utilizó para construir una imponente defensa alrededor de la residencia real.

El palacio que fue residencia de los Estuardo, fue mandado construir en 1424 por Jacobo I, ya que el anterior había sido destrozado en un incendio.

Cayó en decadencia a principios del siglo XVII cuando Jacobo VI, tras la unión de las dos coronas, trasladó la corte a Londres. En 1746 un incendio arrasó el palacio y, las ruinas de él, es lo que podemos ver.

Qué ver en el Palacio de Linlithgow

El Palacio de Linlithgow fue un espectacular y elegante palacio renacentista, de forma cuadrangular. Impresiona al entrar dentro y ver semejante envergadura en ruinas. Si has visto Outlander, reconocerás este lugar como la Prisión Wenthsworthen, en la que Jamie está encerrado en la primera temporada.

Fuente Palacio de Linlithgow
Patio central del Palacio de Linlithgow

El aspecto más destacado de este palacio, es la maravillosa fuente que adorna el patio central. Esta sí ha sido restaurada y funciona los domingos de los meses de verano.

El palacio mantiene en pie varias plantas, y entre sus ruinas, encontrarás las distintas estancias que existían, como la capilla, el gran salón o los apartamentos reales.

Capilla Palacio de Linlithgow
Capilla Palacio de Linlithgow

Tras la visita al palacio, no pudimos quedarnos más tiempo a pasear por su encantador lago ni por el pueblo, ya que teníamos que ir a nuestro alojamiento en Edimburgo y dejar el coche de alquiler en el aeropuerto.

Si quieres saber cómo nos organizamos para hacerlo o cómo llegar en transporte público a Edimburgo desde el aeropuerto, mira este post del día de llegada al aeropuerto, en el que ya te lo adelantaba.

Esa noche cenamos en nuestro apartamento de Edimburgo, porque nuestro alojamiento se lo merecía. Aunque ya te lo cuento en un post sobre dónde dormir en Escocia, la mala fortuna con nuestro alojamiento reservado meses antes en Edimburgo, tuvo como consecuencia que nos acabaremos alojando en un espectacular apartamento en la misma plaza de la Catedral de Edimburgo, frente a la Mercat Cross.

Ver la Guía de viaje de Escocia

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